El mindfulness, o atención plena, consiste simplemente en prestar atención a lo que pasa ahora, a propósito y sin juzgarlo. No necesitas una app, un cojín ni veinte minutos. Estos 8 ejercicios de mindfulness para adultos duran de uno a cinco minutos y caben en un día cualquiera.
Tres respiraciones conscientes 1 min
La práctica más pequeña posible, para cualquier momento.
- Deja lo que estás haciendo y suelta los hombros.
- Haz una respiración y nota el aire que entra y sale.
- Haz una segunda respiración y nota dónde la sientes más: nariz, pecho o vientre.
- Haz una tercera respiración y nota cómo te sientes ahora, sin intentar cambiarlo.
Escaneo corporal rápido 3 min
Revisa cómo está tu cuerpo de la cabeza a los pies.
- Siéntate o recuéstate y cierra los ojos si te parece bien.
- Fíjate en la cabeza, la cara y la mandíbula. Deja que se suavicen.
- Lleva la atención al cuello, los hombros y los brazos.
- Nota cómo el pecho y el vientre suben y bajan.
- Termina con las piernas y los pies. Nota dónde tocan el suelo.
Los sentidos 5-4-3-2-1 2 min
Usa los sentidos para volver al presente.
- Fíjate en cinco cosas que puedes ver.
- Cuatro cosas que puedes sentir.
- Tres cosas que puedes oír.
- Dos cosas que puedes oler y una que puedes saborear.
Caminar con atención plena 5 min
Convierte un paseo corto en una pausa.
- Camina un poco más despacio de lo normal.
- Nota cada pie cuando se levanta, avanza y se apoya.
- Abre la atención a los sonidos y al aire a tu alrededor.
- Cuando tu mente se vaya a planes o preocupaciones, vuelve con suavidad a tus pasos.
Una bebida con atención plena 2 min
Tu café o té de la mañana, con toda tu atención.
- Sujeta la taza y nota su calor y su peso.
- Huélela antes del primer sorbo.
- Da un sorbo lento y fíjate en el sabor y la temperatura.
- Sigue fijándote durante unos sorbos antes de tomar el teléfono.
Etiquetar pensamientos 3 min
Observa tus pensamientos en lugar de seguirlos.
- Siéntate con comodidad y respira con normalidad.
- Cuando aparezca un pensamiento, ponle una etiqueta sencilla: planear, preocuparme, recordar, juzgar.
- Déjalo ir y vuelve a tu respiración.
- Fíjate en qué etiquetas aparecen más a menudo.
Nombra la emoción 2 min
Nota una emoción sin dejarte arrastrar por ella.
- Pregúntate: ¿qué estoy sintiendo ahora mismo?
- Busca la palabra más precisa que puedas.
- Nota en qué parte del cuerpo la sientes.
- Dite: esto es lo que siento, y puede quedarse aquí por ahora.
Exhalación larga 2 min
Una práctica de respiración que ayuda a mucha gente a calmarse.
- Inhala con suavidad contando hasta cuatro.
- Exhala despacio contando hasta seis.
- Mantén la atención en la cuenta.
- Repite durante uno o dos minutos.
Consejos para que se convierta en hábito
- Únelo a algo que ya haces. El café con atención plena, el paseo consciente hasta el autobús, tres respiraciones antes de abrir el correo.
- Cuenta con que tu mente se distraiga. Darte cuenta de que se fue y volver es el ejercicio, no un fallo.
- Que sea corto. Un minuto cada día vale más que veinte minutos una sola vez.
Los ejercicios de mindfulness son para el estrés y la atención del día a día, no un tratamiento. A algunas personas, centrarse en su interior les hace aflorar emociones difíciles. Si te pasa, abre los ojos, muévete y prueba un ejercicio más suave, o habla con un profesional. En nuestra página de seguridad (en inglés) encontrarás dónde pedir ayuda.